¡Crisis!

¡Crisis!

13/03/2009


Debemos ser conscientes de que si dejamos morir la gallina, por supuesto no habrá huevos. Al parecer según publicaciones en los medios de comunicación el Gobierno está tomando medidas, para seguir proporcionándoles pienso. El problema es que solo lo pueden comer las más fuertes, las cuales se ponen en primera línea del comedero, impidiéndole el paso a otros cientos que habitan en el corral.

 

Es posible que por falta de información o medios, la pequeña empresa no pueda acceder a este tipo de ayudas que de alguna manera pudieran ayudarla a subsistir en estos tiempos difíciles.

 

Las pequeñas empresas son en su conjunto las que generan más empleo en nuestro país y de alguna manera se les tendría que informar y facilitar el acceso a cualquier tipo de ayudas reales y tangibles para poder defenderse así como  reciclar a sus trabajadores.

 

Diariamente se puede ver publicidad a este respecto, pero cuando alguien se interesa para poder conseguirlo, puede morir en el empeño.

 

La Fundación Tripartita promociona multitud de cursos de formación para personal en activo, ofreciendo la desgravación del gasto en cuotas de la seguridad social. La sorpresa salta cuando alguna empresa lo solicita, primero por el complicado papeleo y segundo por lo ridículo de la prestación. Sirva como ejemplo; una empresa con diez trabajadores, puede acumular en un año un fondo para formación de 450€ aproximadamente, caducando dicha cantidad al final de ese mismo año, sin tener posibilidad de acumulación o suma para años posteriores.

 

Con esta idea se patrocinan cursos de inglés, electricidad, contabilidad, frío, automatismos, albañilería etc, todos con una duración media de 40h y un coste medio por alumno de 400 euros. Esto para unos cursos que ni siquiera serían suficientes como para iniciar cualquier especialidad y económicamente para apenas un empleado. Existen incluso especialidades para obtención de carnés profesionales de 300 horas de duración y un coste  de 1200 euros, los cuales podrían ser de mucha utilidad tanto para el trabajador como para la empresa, pero no se pude acceder por falta de presupuesto. Entonces de qué sirven estas promociones inútiles ¿Sólo para justificar un gasto? O ¿Sólo para justificar una formación inadecuada y excesivamente escasa?

 

También estamos observando la ineficacia del INEM en la actualidad, para canalizar o reciclar a los trabajadores que se encuentra en situación de paro. Anteriormente cuando una empresa solicitaba personal, le facilitaban un listado, concertando las entrevistas con los solicitantes, haciéndoles un seguimiento para saber el resultado y obligándoles a justificar la  presentación en la empresa. Actualmente cuando una empresa solicita un trabajador, el sistema es enviar por fax y en horas nocturnas, unos complicados currículos, sin preocuparse si fue recibido o no por agotamiento del papel o de si la empresa eligió o desestimó algún candidato, sin volver a ponerse en contacto con la misma para saber su decisión o poder conocer sus posibles necesidades. De esta forma pocos resultados se pueden obtener.

 

Ciertamente estamos en ¡CRISIS!, ¿Pero realmente se están poniendo los medios para poder paliarla? Esta sería una pregunta que alguien con objetividad debería hacerse.

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