El Frasario, mayo 2009

13/05/2009

  • ¡Ojo con el demonio! No está en todas partes, pero sí en multitud de detalles.
  • Me indigna ir descubriendo el sentimiento de haber venido a este mundo como parte de una mayoría sumisa de perdedores irremediables.
  • Las obras que muchos ricos reparten con necesitados les sirven para hacerse aún más ricos.
  • Muchas veces no nos es permitido hacer las cosas como sabemos, y las hacemos como podemos.
  • Es indigno que altos ejecutivos y consejeros delegados pidan moderación salarial cuando ellos son los que más esquilman a sus empresas.
  • La confianza depositada en algunas personas hace que, a veces, tengamos que pasar por idiotas.
  • Muchas carreras no nos sirven para hacernos ricos, pero pueden ser muy útiles para amueblarnos el cerebro.
  • Es muy difícil que un país funcione si sus ciudadanos son incapaces de deshacerse de sus poderes fácticos.
  • La peor consecuencia de la crisis no es sólo que nos convierta en pobres; es, además, que nos tomen por tontos.
  • La moda es como el sarampión, una vez creada, contamina.
  • Las visitas de los vecinos cuanto más cortas, más apreciadas.
  • El que sufre de por vida, teme menos a la muerte.
  • El improvisador es un inconsciente y constante provocador de incordios.
  • Los padres estamos llegando al punto en que nuestros hijos tienen todos los derechos y nosotros todas las obligaciones.
  • El lenguaje de los políticos es digno de estudio por parte de los filólogos, ya que con las mismas palabras son capaces de expresar cosas totalmente dispares.
  • La democracia bien cimentada es aquella que permite discutir entre demócratas y los que no lo son.

Volver al Listado de Noticias