Estimulación mental

21/12/2009

El sistema nervioso central esta compuesto por más de 100.000 millones de células llamadas neuronas que constan de un cuerpo y una serie de ramificaciones denominadas dendritas, a través de las cuales se realizan las conexiones llamadas también sinapsis. Existe también una ramificación más larga: axón, a través del cual viajan las señales.

Todas las funciones nerviosas (sensoriales, motoras integradoras, de memorización, etc.) se realiza gracias a la existencia de las sinapsis que son las zonas de conexión entre las neuronas donde se realiza la transmisión de la señal, siempre en único sentido y mediante la liberación de unas sustancias denominadas neurotransmisores.

La comunicación entre las neuronas (células nerviosas) se realiza a través de los neurotransmisores que son sustancias que se producen a partir de otras conocidas como precursores. Desde la actividad más sencilla del cerebro, como la de mover un dedo hasta la más complicada como la memoria, la concentración mental, el aprendizaje, la integración del pensamiento o la abstracción depende de la capacidad de producir estas sustancias llamadas neurotransmisores, la cantidad  liberada de estas sustancias dependerá de la frecuencia e intensidad de los estímulos. La función integradora del sistema nervioso consiste en seleccionar la información y canalizarla a las regiones adecuadas del cerebro y sólo una pequeña parte de esta información es almacenada para utilizarla en el futuro. Este almacenamiento es lo que se conoce como memoria.

El sistema nervioso central esta formado por estructuras albergadas dentro de protecciones óseas y se puede dividir en tres niveles:

Médula Espinal es el conducto por donde viajan las señales desde la periferia corporal al cerebro, o a la inversa. Posee además muchas funciones integradoras bien desarrolladas.

Encéfalo inferior que es donde se controlan la mayoría de las actividades subconscientes del cuerpo: presión arterial y respiración, equilibrio, reflejo de la alimentación y muchas pautas emocionales: enfado, excitación, actividad sexual, reacciones frente al dolor o al placer, etc.

Encéfalo superior o corteza cerebral que es el gran almacén de información y es esencial para la mayoría de los procesos del pensamiento.

La adquisición de la memoria se obtiene en tres etapas sucesivas: percepción de la información, fijación de la información y recuperación de la misma. A partir de la edad adulta, el número de células nerviosas disminuye inexorablemente, los circuitos eléctricos intercelulares deben modificarse, al mismo tiempo que se alteran las funciones de los diversos órganos del cuerpo, en particular la función circulatoria. Sin entrar en un cuadro de enfermedades degenerativas, pequeños signos empiezan a manifestarse como la disminución de la facultad de atención, pequeñas alteraciones de la memoria llevan las informaciones adquiridas recientemente a una degradación mayor.

Para mantener el cerebro en perfecto estado de salud la alimentación se convierte en un elemento fundamental. Cuando la alimentación es deficiente en alguna de estas sustancias precursoras el cerebro no puede producir  cantidades suficientes de los neurotransmisores, produciéndose una alteración del equilibrio de los mismos  y pueden aparecer diversos problemas o enfermedades neurológicas y mentales.

Algunos de los componentes de nuestra alimentación que nos ayudan a la estimulación mental son:

Fosfatidilcolina: es un precursor de la acetilcolina, un importante neurotransmisor en el cerebro. La acetilcolina esta implicada en muchas funciones importantes del sistema nervioso y se ha demostrado que ayuda a mantener una alerta mental y memoria óptima.

L-glutamina: es un aminoácido que aumenta significativamente los niveles de ácido glutámico en el cerebro el cual lo utiliza como uno de sus principales combustibles. Los estudios han hallado una relación entre un aumento de los niveles de ácido glutámico y la mejora de la función mental.

Fosfatidilserina: es un potente compuesto del cerebro que mejora de manera significativa la capacidad mental en adultos jóvenes y mayores. De especial interés en la capacidad que presenta este nutriente para mejorar la perdida de la memoria relacionada con la edad, la función cognitiva, aliviar la depresión en pacientes con demencia senil y ayudar ha reparar los ovillos neurofibrilares que son una de las principales manifestaciones de la enfermedad de Alzheimer. La fosfatidilserina ayuda ha mantener la fluidez adecuada de las membranas de las células cerebrales y aumenta la actividad de los neurotransmisores.

Acetil L-carnitina: es una de las sustancias más estudiadas por su influencia en la memoria. Participa en el metabolismo energético de las neuronas potenciando la actividad de la acetilcolina y ayuda a eliminar los residuos celulares en el cerebro. Es sinérgico con los antioxidantes.

Ginkgo Biloba: se ha probado que mejora la función cerebral a través de varios mecanismos como la estimulación de la microcirculación del cerebro, la estimulación de la actividad de los neurotransmisores, el aumento de la utilización de la glucosa y del oxígeno en las células cerebrales y la reducción del daño causado por los radicales libres.

Volver al Listado de Noticias