Los delitos contra el patrimonio (2)

Los delitos contra  el patrimonio (2)

05/05/2011

Como decíamos su tipo básico se regula en el artículo 237 del Código Penal que tipifica que “son reos del delito de robo los que, con ánimo de lucro, se apoderaren de las cosas muebles ajenas empleando fuerza en las cosas para acceder al lugar donde éstas se encuentran o violencia o intimidación en las persona”.

Lo primero que debemos analizar es en qué consiste esa “fuerza en las cosas”  que señala el artículo 237 del Código Penal, pues bien el artículo siguiente el 238 del Código Penal se encarga de aclararlo, manifestando que “son reos del delito de robo con fuerza en las cosas los que lo ejecuten el hecho cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:

  1. Escalamiento,
  2. Rompimiento de pared, techo o suelo, o fractura de puerta o ventana,
  3. Fractura de armarios, arcas u otra clase de bien mueble u objetos cerrados o sellados, o forzamiento de sus cerraduras o descubrimiento de sus claves para sustraer su contenido, sea en el lugar del robo o fuera del mismo,
  4. Uso de llaves falsas,
  5. Inutilización de sistemas específicos de alarma o guarda”.

La primera de la modalidades de la fuerza en las cosas, 1) El Escalamiento, no es en sí una situación de violencia, sino más bien se asimila la acción típica, que no equivale exclusivamente a su significación gramatical de trepar, ascender o subir a un determinado lugar, con el ejercicio de la violencia física, y así lo ha entendido el Tribunal Supremo en su sentencia de 25 de marzo de 1993 que dice: “Sobre el escalamiento ha de afirmarse, en primer lugar, que es una modalidad del robo en que no hay fuerza, sino una conducta equiparable en la que prevalece la habilidad sobre la violencia”, en todo caso hay escalamiento cuando se entra por una vía no destinada al efecto, acreditando una singular peligrosidad que revela la astucia, destreza y habilidad que utiliza el sujeto para acceder al lugar donde se encuentra la cosa que pretende sustraer, tal y como recoge la Sentencia del Tribunal Supremo de 7 de febrero de 1986, siendo fundamental que el escalamiento debe ser con la intención de robar, de apoderarse de lo ajeno, pues quien sin intención de robar penetra mediante escalamiento en una casa y una vez dentro le surge el propósito criminal de apoderarse de lo ajeno comete hurto, en concurso, eventualmente, con allanamiento de morada.

La segunda modalidad de fuerza en las cosas que recoge el artículo 238 del Código Penal es el “rompimiento de pared, techo o suelo, o fractura de puerta o ventana”, la jurisprudencia del Supremo ha desarrollado este articulo, hasta convertirlo en un espectro amplio de situaciones que abarcan desde desmontar el cristal de una ventana o de una puerta, aun sin llegar a romperlos, hasta un simple empujón que inutilizase una cerradura frágil, en definitiva nos lleva a que se incluya en dicho concepto la destrucción de aquellos elementos que en el sentir del dueño protegían la cosa frente a posibles ataques de terceros.

Sobre la “fractura de armarios, arcas u otra clase de muebles u objetos cerrados o sellados, o forzamiento de sus cerraduras o descubrimiento de sus claves para sustraer su contenido, sea en el lugar del robo o fuera del mismo” hemos de indicar que la conducta típica consiste en forzar la cosa mueble u objeto (armario, arca, etc.) en los que se hallan las cosas que pretende sustraer, curiosamente romper una hucha de barro para obtener el dinero que contiene no se considera fuerza en las cosas de conformidad con la Sentencia del Tribunal Supremo de 20 de junio de 1989.

El propio Supremo ha puesto de manifiesto en diversas sentencias que lo jurídicamente relevante y que por tanto lo dota de tipicidad, en el concepto de fuerza es que se ejerza sobre el objeto que contiene la cosa y no sobre la cosa misma.

Tipificando también el descubrimiento de claves lo que conlleva cualquier forma de conocimiento ilícito de las claves siendo estas las secuencias que sirven para abrir un cierre, con independencia de su tipo de funcionamiento.

En cuanto al uso de llaves falsas como una de las circunstancias cualificadoras del robo con fuerza en las cosas, aparece desarrollado en el artículo 239 del Código Penal y por su complejidad y extensión merece que le dediquemos el siguiente artículo.

Una vez más esperamos haberles sido de utilidad, recordándoles que estamos a su disposición en la dirección Avda. Eusebio da Guarda 11 primero B, 15007, La Coruña, o en el teléfono 981922392.

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